Lo que se sabe del Galaxy S8, la nueva apuesta de Samsung

Tras la debacle del Galaxy Note, la compañía prepara relevantes mejoras para su teléfono insignia

El Galaxy S7 y el Galaxy S7 Edge fueron un éxito para la compañía surcoreana Samsung. De su mano, los últimos trimestres de la firma han supuesto guarismos positivos.

Durante el periodo que comprende de abril a junio, la empresa reportó sus mejores ganancias en los últimos dos años (5.200 millones de dólares, 1,7 por ciento más que el año anterior) Si nos ceñimos a los beneficios operativos del segmento de móviles, estas se treparon 57 por ciento durante el lapso en mención.

La firma coreana se vio beneficiada no solo por las virtudes de sus teléfonos insignia, sino por el moderado entusiasmo que venían despertando las propuestas tecnológicas de la competencia, en particular las de Apple. Durante los dos primeros trimestres del año fiscal de la compañía de la manzana, se reportó una reducción en las ventas del iPhone. Fue la primera ocasión en que se dio un decrecimiento en esa línea de producto desde su lanzamiento en 2007. 

Las condiciones del mercado configuraban un escenario favorable para Samsung. Y la compañía surcoreana no dudó en lanzar su otro producto estrella lo más pronto posible: el Galaxy Note 7. Este dispositivo incorporaba características apropiadas para los usuarios del mercado corporativo, tales como un lápiz electrónico o un sistema de identificación basado en el iris.

Varios medios ya venían señalando que el Galaxy Note 7 destacaba como uno de los productos de mejor rendimiento y estética disponibles en el mercado. Sin embargo, como resultado de un error de fabricación y de una falla en los procesos de calidad -entre otros factores que no han salido a la luz pública-, el Note 7 presentó un problema de fiabilidad relacionado con su batería.

Ello derivó, en principio, en una campaña de reposición de los equipos dañados. Sin embargo, los reemplazos siguieron explotando, lo que demostró que no existía claro entendimiento de las causas subyacentes a la vulnerabilidad del dispositivo.

El mayor reto de Samsung llega ahora con su próximo producto, el Galaxy S8 -este es un nombre tentativo, pues podría cambiar-. La surcoreana no puede permitirse errores que deriven en situaciones similares a las vividas con el Note 7. De otro modo, podrían comprometer el futuro de la marca a largo plazo.

 

El Galaxy S8 será un aparato ambicioso. Si la firma continúa con su tradición de años anteriores, lo lanzará durante el Mobile World Congress que se celebrará a finales de febrero.

Pantalla: se cree que ya no existirá una versión plana. Lanzarán dos ediciones, una de 5,1 pulgadas y otra de 5,5 pulgadas. Al menos una de ellas, incorporaría resolución 4K (2.160 por 4.096 píxeles), según el Korea Herald. Esto sería útil para generar experiencias de realidad virtual de mayor impacto visual que se podrían disfrutar a través del casco Gear VR. Ambas ediciones del S8 contarían con una cara frontal curva, como la del Galaxy S7 Edge. Se baraja la posibilidad de que lancen un modelo plegable.

Diseño: no se aguardan cambios significativos. ETNews cree que Samsung eliminará el botón de inicio e integrará las funciones del lector de huella en la pantalla. Es posible que sea más delgado.

Procesador: se fabricaría con un proceso de 10 nanómetros, a diferencia de los actuales (el Snapdragon 820 y el Exynos 8890) que acuden a una fabricación de 14 nanómetros. Esto implica mayor potencia con menor consumo de energía. El dispositivo aterrizaría en dos variantes, una con el Snapdragon 830, de 3,2 Ghz, y otra con la futura versión del Exynos, de fabricación propia. Según TrustedReviews, se trataría del modelo 8895 a 3,0 Ghz y supondría 30 por ciento más rendimiento.

GPU: existe la posibilidad de Samsung dejé de trabajar con la compañía británica Mali y se incline por utilizar un procesador de gráficos de Nvidia. Otra opción es que incorpore el Mali-G71, chip que trabaja con la nueva arquitectura Bifrost, maneja una fabricación de 16 nanómetros, velocidad de reloj de 850Mhz y supone 40 por ciento más rendimiento y 20 por ciento menos consumo de energía.

Cámara: se cree que la principal novedad será incluir doble sensor en la parte trasera. Uno de los dos lentes sería un teleobjetivo y facilitaría hacer zoom óptico, a semejanza del iPhone 7 Plus. Samsung afirmó estar trabajando en sensores que van desde 18 hasta 24 MP y contarían con una apertura focal de F/1,4 (el S7 tiene una apertura de F/1,7, una cifra menor supone mejores fotos en movimiento y en la oscuridad). Un usuario de Weibo asegura que el S8 llegaría con cámara trasera de 30 MP y delantera de 9 MP, pero probablemente sea demasiado optimista.

Batería: los más optimistas creen que podría llegar a ser de 4.200 miliamperios, pero si la lógica impera, será superior a la de este año, pero no tanto. Quizá se ubique en 3.900 o 4.000 miliamperios.

USB-C: es probable que Samsung adopte esta tecnología para su Galaxy S8 porque así lo hizo con el Galaxy Note 7. Esto vendría acompañado de una posible eliminación del puerto de audio tradicional, aunque no hay confirmación al respecto.

Lector de iris: una de las principales novedades del Note 7 también estaría disponible en el S8.

RAM: Samsung subiría la capacidad a 6 GB, frente a las 4 GB del S7.

Mejores selfis: se añadiría una tecnología que permitiría que los usuarios se tomen selfis con la cámara trasera. Se trataría de un sensor que detectaría cuando haya un rostro en frente del sensor trasero. El avance se llama ‘Smart Glow’.

Otros rumores: seguirá siendo resistente al agua y al polvo (con el certificado IP68), seguirá incluyendo ranuras para tarjetas MicroSD. Se añadirían capacidades de almacenamiento de 64 y 128 GB.

¿Qué esperan del Galaxy S8?

Fuente: Web/Eltiempo.com

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